martes, 23 de diciembre de 2014

Inventario Patrimonial: "Fuertes Exteriores" de Bilbao

Entrada actualizada: 02/06/2017

Conceptos combinados como “contemporaneidad” y “patrimonio militar” eran, hasta fechas bien recientes, difícilmente encajables dentro de los estudios arqueológicos tradicionales. De hecho, es reconocido que los hallazgos de materiales asociados a la Guerra Civil de 1936 o guerras decimonónicas eran descartados en la reconstrucción del conocimiento histórico; y en el mejor de los casos, la Arqueología únicamente establecía una visión descriptiva de los vestigios.

Este panorama, un tanto desolador, está cambiando. Y como clara ilustración de estas modificaciones conceptuales, metodológicas y, porque no, de actitud ante estos restos bélicos son los congresos y las jornadas que recientemente se han realizado dentro de mi ámbito geográfico más cercano, como han sido: 

Y volviendo a la última guerra carlista, nos encontramos con ámbito que no siempre ha sido tratado con la suficiente delicadeza por parte de la Arqueología o de la conservación del patrimonio, precisamente por ser un evento militar de época contemporánea del que existen suficientes registros bibliográficos y documentales como para no precisar de estudios arqueológicos adicionales, y mucho menos, para considerar sus restos como elementos patrimoniales… ¿O no?

Contexto Histórico

Levantamiento del Sitio de Bilbao (Album Siglo XIX)
El 2 de mayo de 1874 el General Concha (Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen) realizó una entrada triunfal en Bilbao, poniendo oficialmente fin al “Sitio” que la capital sufría desde que en febrero de ese mismo año los carlistas tomaran Portugalete y cerraran el paso de la ría. Sin embargo el esfuerzo quedó lejos de ser plenamente satisfactorio. La noticia de la liberación tuvo un importante impacto mediático, pero lo cierto es que únicamente se había conseguido aflojar un poco el estrangulamiento, haciendo retroceder ligeramente a las tropas carlistas y retomando el control de zonas estratégicas que rodean la capital.

Por lo tanto el hostigamiento sobre la ciudad no cesó. Pocos meses después de “la liberación”, el 4 de enero de 1875, el mariscal de campo D. Manuel Salamanca Negrete (Burgos 1831 – La Habana 1890) al mando de las tropas liberales de Bizkaia, envía al Ministro de la Guerra en Madrid una memoria sobre el estado de la guerra en la provincia, describiendo las apresuradas obras de fortificación que se han acometido para mantener abierto el vínculo con el exterior, que tanta sangre había costado en los campos de Somorrostro (Narración Militar de la última Guerra Carlista): 

Manuél Salamanca (Ilustración
Española y Americana)
“ […] La situación de la plaza de Bilbao, si bien ventajosa respecto á la que tenía en el momento del sitio por los carlistas, puesto que hoy tiene dominadas las alturas más culminantes por ambas orillas de la ría, y por lo tanto no puede ser atacada desde luego, como entonces lo fué, por baterías casi á distancia de punto en blanco y algunas hasta á distancia de brecha, está lejos de serlo todo lo que pudiera dar lugar á creer á V. E. la cuantía de los sacrificios impuestos al Estado en la construcción de obras de fortificación, y si no se remedia, pudiera en su día ser causa de peor defensa y mayores peligros; y sabido como es cuánto pesa en el ánimo de los defensores de una plaza la pérdida de la fuerza moral con la toma de uno ó más de sus puestos avanzados. […]Constituyen la defensa de Bilbao 19 fuertes exteriores […], observará V. E. que el desarrollo de fortificación ha sido excesivo, que absorbe todas las fuerzas de la división y que la extensión de la línea y el exceso de desarrollo de cada uno de los fuertes, hace á todos débiles por absorber todas las fuerzas y no permitir una columna de auxilio al más amenazado en un momento dado, lo que pudiera producir y producirla indudablemente, en caso de ataque formal y resuelto de uno de ellos, que al ser tomado ó abandonado, la fuerza moral perdida produjese la entrega ó el abandono de los demás […] Si á esto se añade que, á ciencia y paciencia de la plaza, se ha permitido construir á los carlistas tres fuertes en Arráiz, Alonsótegui (Error, se trata de Arnotegui) y Ollargán que dominan á los de Cobetas, Miravilla y el Morro, y cuyos fuegos, si fuesen artillados dichos fuertes en debida forma, alcanzarían por completo á toda la plaza de Bilbao; se demostrará que la línea de defensa exterior es débil por demás para el objeto con que se ha construido y las tropas que emplea, sin haberse logrado, ni aun por el momento, librar á Bilbao de los horrores de un bombardeo”.

Continúa Manuel Salamanaca haciendo una descripción en detalle de los mismos hasta completar un listado de 19 fuertes bajo el epígrafe de “Noticia sobre las fortificaciones en construcción o proyectadas para la defensa de Bilbao y su ría”, que en el caso de estar todos en funcionamiento con sus dotaciones al completo precisarían de 2.326 infantes, 414 artilleros y 66 piezas de artillería. Además, a estos fuertes había que añadir “un recinto continuo de la plaza, por el lado derecho del Nervión, barricadas, casas fuertes y defensas que cierran el caserío de la orilla izquierda. Se ocupan con fuerzas atrincheradas, los pueblos de Portugalete, Algorta y Santurce, la carretera de Las Arenas, El Puente Nuevo, la península de Miraflores, el Desierto y otros varios puntos avanzados”.

A estos 19 puntos fortificados de cierta entidad que se estaban construyendo o reconstruyendo por parte del ejército liberal a principios de 1875, hay que sumar los que mantenían las fuerzas carlistas en las inmediaciones de la capital: Arraiz, Arnotegui y Ollargan. 

Hecha esta introducción, vamos a realizar un inventario de los mismos, intentando localizarles geográficamente, así como obtener una visión actual de sus restos.

Creación del Inventario

Las nuevas tecnologías, y en este caso los Sistemas de Información Geográfica (SIG), se han implantado en nuestra cotidianidad. Como ejemplo simple pondremos que quién más, quién menos, entra y navega por ortofotos del google maps, utiliza un GPS o georeferencia fotos. Sin saberlo, ya tenemos los rudimentos de un SIG. Lo cierto es que los Sistemas de Información Geográfica constituyen herramientas de notable potencialidad de cuyas virtudes ya nos ocuparemos en futuras entradas.

He utilizado un SIG para localizar los fuertes, recurriendo al uso de viejas ortofotos (www.ign.es), fotos áreas (distintas fuentes), antiguos mapas (distintas fuentes) y la capa de sombras creada a partir del LIDAR (Light Detection and Ranging), generando un sencilla capa de puntos para este patrimonio bélico.
Localización de los "fuertes exteriores" de Bilbao sobre ortofoto actual
Tras un proceso de georeferenciación de los viejos mapas sobre la cartografía actual y el visionado comparativo de distintas ortofotos y fotos aéreas el resultado es el siguiente:


Fuerte de Artagan

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 507198 4789630

Fuerte Artagan  en 1889 (www.ign.es)
Su origen como zona fortificada se remonta como mínimo a la I Guerra Carlista. En la última guerra carlista fue tomado y reutilizado de nuevo por los carlistas, colocando en ella una batería que batía el reducto liberal de Begoña.  

Tras el levantamiento del Sitio fue reconstruido por el ejército liberal: “Cuadrilátero con una caponera y un cuartel aspillerado en la gola”, con capacidad para 70 infantes, 25 artilleros y 4 piezas de artillería. 

En 1956 todavía se aprecia en el solar, la delimitación de sus defensas. Actualmente en el espacio que ocupaba se levanta el Colegió-Residencia de Santa María.

Localización del fuerte de Artagan sobre orotfoto de 1956 y actual

Fuerte de Santo Domingo

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 507662 4790572

Antena y barracones del fuerte de Santo Domingo (Cortesía de
http://historiasdeelpardo.blogspot.com.es)
Zona ya fortificada durante la I Guerra Carlista. La reconstrucción de 1875 planteaba un “hexágono irregular con dos caponeras que flanquean los fosos y un cuartes aspillerado en la gola”, con capacidad para 240 infantes, 50 artilleros y 8 piezas de artillería.

En 1912 fue utilizado para la instalación de una estación radiotelegráfica militar reutilizando los viejos barracones. 

En 1925 se construye una nueva edificación con forma de "chalet", que albergará los amplificadores de antena y unos cuartos para alojar al personal técnico. Posteriormente los viejos barracones serán demolidos, siendo el “chalet” la única estructura que ha llegado hasta nuestros días.
Localización del fuerte de Santo Domingo en ortofoto de 1956 y actual
 En la ortofoto de 1956 lo barracones ya han desaparecido, pero todavía se “dibuja” en el suelo el recorrido longitudinal de sus fosos. 


Fuerte del Monte Abril

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 508664 4790763

Localización del fuerte Abril en ortofoto de 1956 y actual
Fuerte que tiene su origen en las Guerras Napoleónicas, y más concretamente en la figura del General Jean Jacques Avril, gobernador de Bizkaia durante la ocupación francesa. 

En 1875 se describe como “polígono irregular de 7 lados, con dos caponeras y defensas accesorias hacia las posiciones enemigas y un trozo de camino desenfilado. Lo alojamientos están situados en el interior”. Con capacidad para 200 infantes, 20 artilleros y 3 piezas de artillería.

Reutilizado durante la Guerra Civil de 1936, el reciento ha permanecido sin grandes cambios desde su abandono, exceptuando la construcción de un edificio que alberga un centro emisor. 


Fuerte del “Molino de Viento”

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 505695 4791646

Localización del fuerte del "Molino de Viento" en ortofoto de 1956 y actual
A pesar de su denominación, el fuerte no estaba junto al molino, sino en un pequeño promontorio denominado “Pikotamendi”.

En 1875 se le describe como un “reducto, con tres caponeras en los fosos. Los alojamientos en el interior, con capacidad para 89 infantes, 25 artilleros y 4 piezas de artillería”.

Los fosos de este pequeño fuerte fueron visitables hasta poco antes del 2006, cuando fueron rellenados. Actualmente se ha convertido en una zona de esparcimiento.


Fuerte de Banderas

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 503797 4792027

Fuerte Banderas en un grabado de 1837 (Álbum Siglo XIX)
Zona fortificada ya en la I Guerra Carlista donde jugo un notable papel durante la Batalla de Luchana (1836).  

En 1875 se define como un “polígono irregular de once lados, con foso en el frente y gola, dos caponeras y varios muros aspillerados: Se habilita para alojamientos la casa que ocupa el alto”. Su dotación sería de 180 infantes, 5 piezas de artillería y 32 servidores de las mismas.


Localización del fuerte Banderas sobre ortofoto de 1956 y actual
Reutilizado durante la Guerra Civil de 1936, el reciento ha permanecido sin grandes cambios, exceptuando la construcción de un edificio que alberga un centro emisor. 


Fuerte de San Pablo

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 503642 4792979

Actualmente el topónimo que prevalece es Monte San Bernabé. 
Localización del fuerte de San pablo sobre ortofoto de 1956 y actual
Fortificado ya en la I Guerra Carlista, jugo un importante papel durante la batalla de Luchana (1836).

Las dos puntas del cordal estuvieron fortificadas, sin embargo la que conserva restos evidentes con muros de mampostería es la cota 200. Por su parte, la cima del San Bernabe (Cota 225 m) parece mostrar un reciento cuadrangular de 40 x 40 m, aunque incluso en la capa de sombras de LIDAR aparece muy difuminado.

En 1875 todavía no se había estudiado un proyecto constructivo, pero se hacía constar que “dista esta posición dos kilómetros escasos de la anterior (Monte Banderas) a la que domina, por lo que se proyecta ocuparla, pues haría gran daño en manos del enemigo”, con una propuesta de dotación de 80 infantes, 14 artilleros y 2 piezas de artillería.
   

Campamento del Monte Cabras

Posible Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 502526 4792945

Posible localización del Campamento del Monte Cabras sobre ortofoto de
1956 y actual
Zona fortificada ya en la I Guerra Carlista donde jugó un notable papel durante la Batalla de Luchana (1836).  En 1875 se describe como “un rectángulo con dos medios tambores para flanqueo” y una dotación de 30 hombres.

En la foto de 1956 se identifican unas estructuras aunque posiblemente no estén relacionadas con el fuerte, por lo que la localización establecida es necesaria tomarla con cautela.


Fuerte de Axpe

Posible Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 501985 4795426

Actividad industrial en el monte Axpuru (www.euskadi.net)
Localizado en el alto de Axpuru. En 1875 se describe como “polígono irregular de nueve lados, con una caponera y una trinchera avanzada. Los alojamientos en el interior y para accesorios un caserío que hay en el sitio”. 

A pesar de considerarse un fuerte de tamaño importante (400 infantes, 25 artilleros y 4 piezas de artillería) no he localizado ninguna referencia gráfica del mismo. De igual forma, las ortofotos e imágenes LIDAR tampoco muestran estructuras definidas o claramente identificables con el fuerte. 


Posible localización del fuerte de Axpe sobre ortofoto de 1956 y actual.
Se indica un posible cierre perimetral
La zona ha sufrido movimientos de tierra asociados a una cantera donde posteriormente se asentaron las empresas Metalquímica del Nervión y Sulfúricos del Norte, por lo que es posible que el área ocupada por el fuerte fuera parcialmente destruida.


Fuerte de Lejona

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 500158 4796942

En 1875 se describe como un “reducto rectangular. Los alojamientos en el interior” para una dotación de 100 infantes, 14 artilleros y 2 piezas; con “parapetos y fosos”. 

Localización fuerte de Lejona sobre ortofoto de 1956 y actual
A principios del XX los barracones fueron ocupados como vivienda, estando entre sus habitantes Lucas San Juan Bilbao, manteniendo el caserío resultante el topónimo “Castillo”. Para 1956 únicamente quedaba visible un lienzo de muro de esta vivienda siendo conocido como “Castillo de Lucas” (www.leioa.net). 

En las cercanías, se construyó un segundo fuerte, “Gaztelueta”, y también se fortificó la ermita de Ondiz, así como un pequeño reducto de 40 x 40 que todavía hoy es visible y del que trata la entrada al blog: http://arraizabaldeon.blogspot.com.es/2013/06/ondiz-y-las-guerras-carlistas.html


Fuerte de Campazar

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 497756 4796470

Situado en un alto que domina Portugalete, en 1875 se describe como “polígono en forma de cola de milano, con un cuartel defensivo y blindado de forma quebrada que cierra la gola”. Su dotación constaría de 803 infantes, 20 artilleros y un número indeterminado de piezas de artillería.
Localización del fuerte de Campazar.
Cortesía de http://mareometro.blogspot.com.es
Localización del fuerte de Campazar sobre ortofoto de 1856 y actual
En la ortofoto de 1956 todavía se aprecia la silueta de sus fosos. Actualmente en el terreno que ocupaba se encuentra la residencia Aspaldiko construida en los años 1970.
  

Fuerte de San Roque

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 498454 4795960

Silueta del fuerte de San Roque.
Cortesía de http://mareometro.blogspot.com.es
Este fuerte llegó sin grandes cambios hasta la década de 1940. En 1875 se describe como “luneta achaflanada en el saliente. Cuartel defensivo que cierra la gola y que prolongado hasta la contraescarpa, da defensa a los fosos”. Dotación de 100 infantes, 40 artilleros y 6 piezas de artillería.

En una foto área realizada durante un bombardeo de la Guerra Civil del 1936 se observa claramente su silueta triangular.

Silueta trinangular del fuerte de San Roque. Cortesía de  http://mareometro.blogspot.com.es
Abandonado en la década de los 40, sus ruinas fueron definitivamente eliminadas para la construcción de un depósito de aguas que fue inaugurado en 1956.

Localización del fuerte de San Roque sobre ortofoto de 1956 y actual
Está catalogado como “Zona de Presunción Arqueológica” BOPV 30/05/1997.
   

Fuerte de Roitegui

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 501442 4793595

Fuerte de Rontegui (Instituto Cartográfico de Cataluña)
Descrito en 1875 como un fuerte de “rediente con chaflán en la capital y cuartel defensivo en la gola, en cuyo medio habrá una pieza de marco giratorio”. Dotación de 100 infantes, 25 artilleros y 4 piezas.

Las fotos aéreas muestran un recinto con forma triangular similar al fuerte de San Roque. 

Sus barracones fueron reutilizados como hospital a finales del XIX , y sus restos desaparecieron al construirse los dos grandes depósitos de agua que se localizan actualmente en la zona.

Localización actual del fuerte de Rontegi
En el año 2013 se ha publicado en la revista Kobie (Serie Paleoantropología nº 32: 285-302) un artículo titulado Gudu_Zelaien Arkeologia: Arrontegi Mendia (Barakaldo, Bizkaia) donde el autor Antxoka Martinez Velasco procede a la identificación de distintas estructuras defensivas en la zona.


Casa fuerte de Zorroza

Se describe como “un edificio antiguo, aspillerado” con capacidad para 80 infantes. No he podido determinar su localización, pero por su descripción tenía que estar protegiendo el paso del puente de Castrejana.


Campamento de Cobetas o Altamira

Campamento de Cobetas sobre ortofoto de 1956 y actual
Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 502688 4790103

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 502801 4789677

Fuerte de Altamira  sobre ortofoto de 1956 y actual
Dividido en dos espacios, el primero; Cobetas donde se situaban los barracones y el segundo, Altamira, convertido en un pequeño reducto.

A principios de 1875 “no se había estudiado todavía el proyecto ni el sitio que deben ocupar las defensas”, pero se estaban terminando tres barracones provisionales para resguardar de la intemperie a la guarnición. La dotación propuesta era de 360 infantes, 40 artilleros y 6 cañones.
Cobetas desde Arraiz
No hay que olvidar que esta zona estaba bajo el fuego del fuerte de Arraiz, en manos carlistas, y que por lo tanto, los trabajos que en ambos sitios se realizaban, se hacían bajo un hostigamiento continuo. 

Por los restos que nos han llegado hasta nuestros días, finalmente se optó por fortificar con un pequeño reducto aspillerado el alto de Altamira, mientras que en Cobetas se situaron los barracones. 

Actualmente todavía son visibles los barracones de Cobetas, así poco parte de los lienzos del reducto de Altamira, donde se aprecian los muros aspillerados. 
Muro aspillerado del fuerte de Altamira
Ambos catalogados como “Zona de Presunción Arqueológica” BOPV 30/05/1997.


Avanzada de Torre Urizar

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 505260 4788691

Torre Urizar (http://www.oneka.net/)
La recientemente restaurada casa Torre de Urizar fue también un puesto avanzado durante la Guerra Carlista. 

A comienzos del 1875, se describe como “edificio particular, atrincherado. Cuando el sitio, tuvo cañones, pero hoy se han retirado”. La dotación propuesta era de 66 infantes, 14 artilleros y 2 cañones.


Fuerte de Miravilla

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 505875 4788696

Fuerte de Miravilla (Álbum siglo XIX)
A principios de 1875 se describía como “un pentágono irregular con cuartel en la gola” con 80 infantes 25 artilleros y 4 piezas, posiblemente con una silueta heredada de la I Guerra Carlista y que se definía como “construcción provisional hecha durante el sitio de esta plaza, y que necesita incesantes reparaciones en sus defensas y alojamientos”.

Sin embargo Estandarte Real, publicación carlista, establecía la siguiente descripción: “Este fuerte, en forma de luneta, con chaflán en su ángulo flanqueado, tenía los parapetos de tierra, de cuatro metros de espesor, con revestimiento interior de tepes y una frisa que corría todo á lo largo. Había tres emplazamientos á barbeta para dos piezas, uno en el ángulo y otro en cada extremo de las caras. Cerrando la gola había un blockhaus de dos pisos, el inferior de mampostería y el superior de madera con matacanes, ambos aspillerados, servía de cuartel de infantería”.

Localización del fuerte de Mirivlla en superposición de ortofoto actual y mapa de Bilbao de 1889
La industria minera eliminó cualquier resto de su fábrica.


Batería de Miravilla

Se supone que se localizaba a unos 200 metros de fuerte, siendo un polígono irregular de seis lado, con 4 piezas de artillería y 25 artilleros. No ha sido posible determinar su localización, por lo que es posible que para 1889 ya hubiera desaparecido.


Fuerte de Arraiz

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 503189 4788456

Fuerte de Arraiz en ortofoto de 1956 y actual
Este fuerte permaneció en manos carlistas hasta finales de enero de 1876, siendo descrito en el momento de abandono en el diario “La Época” como: “[…] magníficamente construido con troneras dirigidas á Bilbao y á la ría; es una obra con todas las reglas de arte, tan bien dirigida y pensada, que ya podían haber tirado los de Bilbao todo el hierro que pueden dar las veneras de Triano sin hacer ningún daño en el fuerte ni poner una granada dentro. El foso es de algunos metros de ancho, la altura del muro (abierto á pico en piedra) 30 pies, aproximadamente, el grueso como tres metros y los cuarteles separados para jefes y soldados, defendido por otro muro de céspedes, con depósito de pólvora, etc., etc., todo en muy buenas condiciones. En el centro hay una gran plaza con su puente levadizo mirando á la parte de Castrejana”.
   
Ruinas del fuerte Arraiz
Actualmente sus ruinas se han consolidado formando parte de un área recreativa. Catalogado como “Zona de Presunción Arqueológica” BOPV 30/05/1997.


Fuerte de Arnotegui

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 505308 4786812

Fuerte de Arnotegui en ortofoto de 1956 y actual
Zona ya fortificada al menos desde la I Guerra Carlista, conociéndose también con los nombres de Castillo Viejo o Los Mimbres. Este fuerte estuvo en poder de los carlistas finales de enero de 1876. 

Sus restos actuales se corresponden con un fuerte fusilero de traza cruciforme, protegido por un foso, posiblemente reformado por las tropas liberales tras su toma. 

Ruinas de fuerte de Arnotegui
Catalogado como “Zona de Presunción Arqueológica” BOPV 30/05/1997.
   

Fuerte de Ollargan

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 507833 4787142

Localización del fuerte de Ollargan en ortofoto de 1956 y actual
Hemos recurrido a la imagen de sombras generada por el LIDAR para localizar el fuerte de Ollargan. 

Al igual que los dos anteriores no fue desalojado por las tropas carlistas hasta finales de enero de 1876. 

Las baterías carlistas estuvieron situadas en zonas más avanzadas pero la actividad minera que se realizó posteriormente en la zona imposibilita su localización.
   

Fuerte del Morro

Localización (Coordenadas UTM, ETRS89): 506803 4788303

Aspecto del fuerte del Morro en 1809 y situación actual
Zona fortificada en la Guerra de la Independencia, tal y como índica el mapa titulado “Plan Gl. de todas fortificaciones que ha hecho el Ejercito Francés en las entradas de la Villa de Bilbao y las inmediaciones” de 1809 (http://bibliotecavirtualdefensa.es/). 
   
Interior del fuerte del Morro (www.euskonews.com)
A principios de 1875, mantenía la estructura básica heredada de la construcción de 1809, definiéndolo como “cuadrilátero irregular, con una avanzada baja, en prolongación de la capital” y dotación de 80 infantes, 20 artilleros y 3 cañones.

Posteriormente la actividad minera que prácticamente perduró en la zona hasta 1970 eliminó su silueta. 

Actualmente la zona donde se localizaba se ha convertido en una zona de esparcimiento denominada “parque Larreagaburu” .

Conclusiones

De los 22 puntos fortificados (19 liberales y 3 carlistas) mencionados en la Narración Militar de la Última Guerra Carlista referentes a la situación de los fuertes exteriores de Bilbao en 1875, hemos localizado su posición geográfica en 20 casos (si bien en 2 de ellos, Axpe y Monte Cabras, hay que tomar su georeferencia con cautela); de los cuales, únicamente presentan todavía restos o elementos visibles la mitad. También destacamos que a pesar de constituir un "conjunto de elementos patrimoniales bélicos" de similar tipología e idéntica cronología, únicamente algunos de ellos están catalogados como "zonas de presunción arqueológica".

También es necesario recordar que las ruinas actuales se corresponden con la ocupación que el ejército liberal realizó tras el abandono de las fortificaciones por parte del ejército carlista. Por lo tanto, sí son ruinas o elementos de la “guerra carlista”, pero no todos son “fuertes carlistas”. De hecho, el único que presenta una tipología que pudiera ser originalmente perteneciente a los ingenieros carlistas de la última guerra, es el fuerte de Arraiz.

No todos los fuertes llegaron a tener el desarrollo propuesto por el mariscal Salamanca, de hecho, la mayoría de estas obras realizadas con premura tuvieron un uso efímero, dado que con el final de la guerra dejaron de tener valor estratégico, siendo cerrados, abandonados, destruidos o utilizados para otros menesteres. En julio de 1876, pocos meses después de paso de Carlos VII a Francia, nos encontramos con esta noticia en el “Diario de Correspondencia de España”:


Esta noticia añade 3 nuevos elementos a nuestro listado: las posiciones de Santa Marina (Artxanda), el fuerte de la Cruz de Cueto (Sestao) y el reducto del Mazo (Santurtzi). 

En cualquier caso, los golpes de mano y escaramuzas en esta línea de fortificaciones fue constante entre carlistas y liberales hasta el final de la guerra y en próximas entradas intentaremos aportar información individualizada de algunos de estos hechos de armas.

Por último comentar que estas zonas estratégicas y las obras de fortificación que pudieran contener vivieron una última actividad bélica durante la Guerra Civil de 1936. Resulta curioso pensar que estos fuertes hayan vivido más guerras civiles que actos de invasión por parte de otros países. En fin.

Actualización del 02/06/2017: El arqueólogo Gorka Martin  ha realizado su trabajo de fin de grado bajo el título "Aproximación al Estudio de tres Fuertes de los Sitios Carlistas a la Villa de Bilbao". Este estudio es un notable avance dentro del conocimiento de un patrimonio militar todavía "invisible", donde el propio autor señala que: "[...]  ninguno de los fuertes analizados cuenta, siquiera, con un simple cartel informativo."

viernes, 28 de noviembre de 2014

Emilio Valenciano: Asturianos por Don Carlos

La primera vez que encontré el nombre de Emilio Valenciano fue en una entrevista novelizada de su vida escrita por Jose Ignacio Gracia Noriega en su serie de “Entrevistas en la Historia”. En sus páginas se desgranaba una biografía que incluía pasajes notablemente anecdóticos: el levantamiento de partidas carlistas en Asturias, su presencia en las Batallas de Somorrostro, el exilió, su vida en Filipinas,... 

Emilio Valenciano.
Tomado de "Historia Fotográfica de la
última Guerra Carlista"
Durante bastante tiempo dejé este relato aparcado hasta que llegó a mis manos el libro “Historia fotográfica de la última Guerra Carlista (1872-76)” del recientemente fallecido Juan Pardo San Gil y Juantxo Egaña. En sus páginas había una fotografía que tenía el siguiente epígrafe: “Emilio Valenciano, oficial del 1º Batallón de Álava”. Me vino entonces a la memoria que en algún lugar del disco duro del ordenador tenía algo sobre él. Retomé la lectura de aquel escrito y comencé con la búsqueda de más información. Si el relato de su vida ya me parecía “novelesco”, me sorprendió todavía más conocer los hechos que desembocaron en su muerte. Pero… no adelantemos acontecimientos. 

Le he dado vuelta a la web pero he sido incapaz de volver a localizar el link original de “Entrevistas en la Historia: Emilio Valenciano y la fuerza de la tradición” de Jose Ignacio Gracia Noriega. Estoy seguro que el autor se documentó notablemente para realizar su escrito, de hecho hay una biografía del personaje; si bien, no he tenido acceso a ella: "Por mi causa y por mi Hogar. Memorias inéditas del Comandante de los Ejércitos de Carlos VII, D. Emilio Valenciano y Díaz"; así que tomaremos como referencia los datos que aporta Gracia Noriega.

Emilio Valenciano Diaz nace en Olloniego (Asturias) el 15 de enero 1851 en el seno de una familia tradicionalista. Con 6 años es enviado a casa de su abuelo materno, Antonio Díaz, escribano y notario, para cursar estudios primarios y más tarde el Bachillerato en el Instituto, de 1860 a 1865. Seguidamente ingresa en la Universidad de Oviedo, licenciándose en Derecho en 1870. Permanece en esa ciudad trabajando en “asuntos legales” hasta el 24 de abril de 1872 cuando decide incorporarse a la "partida de Viguri".  


Ruperto Viguri.
Tomado de "Historia Fotográfica de la
última Guerra Carlista"


Ruperto Carlos Luis Viguri Yragorri había nacido en 1829 en Vitoria, en el seno de una familia acomodada de origen bizkaiano. Cursó estudios superiores, llegando a la catedra de Geografía e História en 1862 y ejerciendo en el Real Seminario de Bergara (Gipuzkoa). Los archivos parroquiales indican que se casó en Oñati en 1847 con Micaela Zavala Berriozabal de Elorrio, integrante también de una “buena” familia que hasta 1847 había mantenido el vínculo y mayorazgo. En 1851 nace su primera hija que morirá a los pocos meses y en 1852 nace su hijo Esteban. Ruperto era aficionado al teatro y a la escritura, encontrándose en su archivo familiar (actualmente localizados en los fondos documentales del Archivo de Asturias), además de informes relacionados con la economía y control de su patrimonio, papeles de personajes de varias comedias y sainetes representados en Oñate por la “Sociedad Filarmónica Oñatiense” en 1840, anotaciones literarias y el manuscrito de la novela titulada “Dulce Venganza”. En el curso académico 1864-1865 se traslada junto a su familia en comisión de servicios al Instituto Provincial de Oviedo donde ejercerá como catedrático y secretario. En 1872, y aunque posiblemente no contaba con excesivos conocimientos militares, se puso a la cabeza de un grupo de 24 hombres, donde, entre otros, se encontraban: su propio hijo, Emilio Valenciano, Cayetano Diaz Agüeria, Nicolas Rivero Muñiz (futuro director del “Diario de la Marina” de La Habana y futuro Conde de Rivero), Nicolas Viejo,… .
Sin embargo el levantamiento no enciende demasiados fuegos en la provincia  y la partida se "echa al monte" emprendiendo una solitaria marcha por la geografía asturiana.

Itinerario de la partida de Ruperto Viguri
 por tierras de Asturias en abril de1872
El 24 de abril, bajo un tiempo desapacible, Emilio y su compañero Cayetano Diaz salieron de Oviedo para reunirse en el cercano pueblo de Latores con Viguri, donde se les suministró un exigüo armamento. Avanzando ya en la noche llegan a la población de Las Caldas y a Proaza al amanecer. Allí descansaron y siguieron marcha hasta Teverga, donde se incorporaron nuevos efectivos. 

El tiempo no mejora, y saliendo de esta población les llega la noticia de saberse perseguidos por las autoridades. En un intento de escapar deciden ir hacia el Norte, y bajo un tiempo inclemente, llegan hasta la aldea de Bandujo. De nuevo jugando al despiste bajan hasta Bárzana de Quirós, y de allí, a Villamarcel donde hacen noche. La lluvia ha dado paso a la nieve en las alturas, y para evitar a los carabineros y guardia civil, deciden continuar por los montes hasta Torrestío ya en la provincia de León. Allí les dan caza y estando cansados, con algunos enfermos y hambrientos, optan por rendirse. La partida de Viguri ha estado menos de una semana marchando y contramarchando. Ya bajo arresto son llevados a Telledo y de allí a la cárcel de Pola de Lena, donde permanecerán un par de días, para seguidamente ser trasladados de vuelta a Oviedo. 

Partida de Ruperto Viguri tras su apresamiento.
Tomada de "Historia Fotográfica de la última Guerra Carlista"
Permanecen en la capital hasta noviembre, siendo embarcados con destino a las Canarias. Allí reciben finalmente su rigurosa sentencia: 10 años de prisión en Cuba. Para evitarlo, Emilio y otros compañeros se evaden en un vapor que tras hacer escala en Gibraltar llega Marsella un 29 de junio de 1873, no tardando en pasar de nuevo la frontera para reincorporarse a los ejércitos del Norte. 

Por mediación del también asturiano Guillermo Estrada Villverde, Emilio es recibido por Don Carlos y con el grado de alférez es destinado a la 3º Compañía del 1º Batallón de Álava, donde coincide con su jefe de partida: Ruperto Viguri.

De nuevo a las ordenes de Viguri comienza verdaderamente la guerra para Emilio. Participa en la Batalla de Montejurra, siendo condecorado. En enero de 1874 es ascendido a teniente, marchando al intento de tomar Santader. En marzo se encuentra en la línea de Somorrostro en la batalla de San Pedro de Abanto, donde muere uno de sus amigos: Cayetano Diaz, del pueblo de Ceceda. Tras la batalla de Abarzuza es destinado de nuevo Asturias con el objetivo de levantar en armas la provincia. Allí se incorpora a las móviles, insistentes y resilentes partidas asturianas, colaborando con  Melchor Valdes Hevia y Prospero Tuñon. Pero con el aumento de la presión sobre el territorio carlista en el Norte , es requerida su presencia de nuevo en el territorio vasco, donde defiende la denominada Línea de Balmaseda, como oficial de un batallón alavés. En diciembre de 1875 es ascendido a capitán y en febrero de 1876, ya con el grado de comandante, atraviesa la frontera con los restos del ejército derrotado.

No permanecerá en Francia demasiado tiempo, si bien, llegó a conocer a Julio Verne e incluso le acompañó en un vuelo en globo. En 1877 regresa a España, acogiéndose  a la amnistía, y se establece en Madrid como abogado. Tres años después, en 1880, viaja a Filipinas a la ciudad de Iloílo, donde un pariente tenía un despacho de abogados. Allí permanecerá 18 años, siendo fiscal, alcalde y capitán de las milicias locales.

Con la perdida de la colonia en 1898, Emilio vuelve a España con su mujer y dos hijas. Tiene 47 años y mantiene bien presente su pasado carlista. Según se narra en el libro "Homenaje a Juan Uría Ríu", con el comienzo de la denominada “crisis del 98” hay sectores del carlismo que consideran que es un buen momento para volver a organizar una revuelta armada contra monarquía de la regente Maria Cristina. En Asturias, el vehículo propagandístico de esta corriente será “El Fusil”; un semanario que apareció clandestinamente en Oviedo en 1899 elaborado, según parece, por Emilio y otros conocidos carlistas. Detenidos por conspiración, ingresan por breve tiempo en prisión.

Manteniendo su actividad como abogado y ya inmerso en las luchas internas del carlismo, Emilio toma partido por la rama denominada “tradicionalista” en contraposición del “integrismo”. Dado que ambas corrientes cuentam con sus propios medios de comunicación, Emilio, como director de “Las Libertades”, no duda en mantener encendidas polémicas desde las columnas de su diario, con sus "primos hermanos" integristas.

En 1924, don Jaime le nombra jefe de los carlistas (tradicionalista) de Asturias.

Emilio Valenciano.
http://robustianohevia.blogspot.com.es/
En 1934, ya convertido en un venerable anciano, vive en su pueblo natal, Olloniego, junto a su mujer, Fortunata Garcia, y una de sus hijas, Pepita.

Sin embargo, esta última etapa de su vida tampoco va a ser calmada. La convulsión política del momento es cada vez más pronunciada, y la vorágine de acontecimientos hace tambalear los cimientos de la II República. Las tendencias políticas en Asturias divergen cada vez más, creando un abismo insalvable entre derechas e izquierdas. El 5 de Octubre estalla una huelga general revolucionaria que se hace con el control de prácticamente la totalidad del territorio asturiano. Durante 15 días los revolucionarios consiguen establecer un régimen de corte comunista, y a pesar de los esfuerzos del “Comité Revolucionario provincial de Asturias” por mantener el orden, la violencia anticlerical hace acto de presencia. La brecha existente entre las políticas sociales que promulga la clase obrera y la iglesia son insalvables; y el antagonismo y el resquemor labrado durante años, desemboca en uno de los episodios más negros de la II Republica, con persecución y asesinatos indiscriminados.

Indudablemente Emilio es una  figura destacada del pensamiento tradicionalista, con un notable peso específico en materia política y  social, que le hace ser "blanco" de los revolucionarios.

Según relata el  Jose María Vallejo en el periódico tradicionalista “Siglo futuro” en la edición de 30 de octubre 1934:

“Era el día 5, y como a las cuatro y media de la madrugada empezaron a oír unas fuertes detonaciones y un ruido confuso como de infernal algarabía; era la turba que se acercaba a la casa y disparaba contra ella bombas de mano y metralla de fusilería. A pesar de los requerimientos para que franquearan la puerta, no se hizo, y fuera quedaron, sin entrar tampoco en el jardín, cuya cancela estaba cerrada. Era muy recio el ataque y se hacía indispensable poner término a aquella situación angustiosa. En la casa se encontraban el anciano matrimonio, su hija Pepita y la señorita María Hevia, que pasaba con ellos una temporada.

A las doce del día la señorita Hevia salió a la puerta a parlamentar con los asaltantes. Estos le manifestaron que respetarían las vidas y que lo que querían era registrar la casa a ver si había armas. Penetraron, se dieron a un minucioso registro y, como nada de particular encontraron, fuéronse. Se podía respirar. Marchó la familia a buscar lugar más seguro que el de la propia casa, blanco tan predilecto de los revolucionarios.

Sábado día 6. Se imponía recoger algunas cosas necesarias que en la huida dejaron abandonadas, y entonces la familia, siempre reunida, volvió a su casa. Nueva visita. Dos hombres, uno de ellos llamado Manuel Villar, se presentaron, diciendo;

—Tenemos orden del Comité (jefe de este Comité era Robustiano Hevia, barbero y presidente de una sociedad llamada «Emancipación clasista») de que vaya usted al cuartel—dijeron a don Emilio,
-Bueno, pues ya iré—respondió.
—No, no; es que tenemos que llevarle nosotros—contestaron.

Nada valieron las angustias y súplicas de la familia; allá fué conducido al cuartel de la Guardia civil, convertido ya en prisión. Allí estaba, entre otros, el señor cura párroco, que contaba setenta y un años, y al que tenían incomunicado.

Durante el cautiverio, la familia le llevaba la comida, permitiéndoseles sólo llegar hasta la puerta y siendo cuidadosamente registradas las cestas y hasta los alimentos mismos, siempre en busca de armas, a las que, por lo visto, tanto temían. No permitieron que se le llevara colchón. Días después volvieron a la casa los revolucionarlos, y esta vez con el doloso propósito de querer encontrar un bando contrarrevolucionario que nunca existió, y el sable que el veterano usara en la guerra carlista.

A las veces podía el detenido entregar a la familia, al propio tiempo que recibía la comida unas hojillas de almanaque en cuyos huecos blancos escribía sus pensamientos, sus deseos, sus recomendaciones; algo así como el testamento de última voluntad de un sentenciado a muerte por ser cristiano caballero. En la correspondiente al día 1 de octubre, Santo Angel Custidio de España fecha anterior a la de su detención, pero que no encontró antes otra mano que la arrancara, entre otras cosas escribía, a los suyos:

«No os aflijáis. Muero muy tranquilo porque es por haber cumplido con mi deber. Rogad a Dios por mí, pues tengo la seguridad de que moriré asesinado. Un fuerte abrazo a todos; ya sabéis que soy viejo y no había de vivir mucho tiempo. Adiós. Emilio.»

Efectivamente, el día 10, por la noche, juntamente con el venerable y anciano cura don Joaquin del Valle les sacaron del cuartel. Fueron llevados al cementerio, y allí unas descargas pusieron fin a aquellas vidas”.

La viuda y la hija se trasladaron a Donosti donde se encontraba viviendo su otra hija, Marina. En breve comenzará la Guerra Civil.