domingo, 28 de septiembre de 2014

Springfield mod. 1866: El Rifle de la Confusión

No se puede decir que el ejército carlista de la última Guerra Carlista estuviera mal armado. De hecho, fue la vez que mejor tecnología militar presentó en los campos de batalla. El problema principal fue la diversidad de bocas de fuego con las que se armaban los batallones y que dificultaba enormemente las labores de aprovisionamiento de munición.

En sucesivas entradas iremos tratando el armamento utilizado en la última Guerra Carlista, si bien hay que tener en cuenta que este conflicto armado se caracterizará por ser una “guerra moderna”, donde está plenamente desarrollado el concepto de retrocarga, tanto en artillería, como en fusilería, al igual que el uso de cartuchos metálicos, lo que supone una mayor cadencia de tiro y una mayor distancia efectiva de la armas

Dentro de basto arsenal carlista encontramos un rifle que dio numerosos quebraderos de cabeza a la oficialidad, a los soldados y a los propios historiadores, y no porque no funcionara correctamente, sino por la diversidad de nombres con que se conocía.

Springfield mod. 1866.
Os presento al Springfield modelo 1866. En la red encontrareis multitud de referencias que hablan de este rifle, así que haremos un pequeño resumen. Se trata de un rifle de retrocarga diseñado en 1866 por la industria armera de Estados Unidos, que presenta dos importantes mejoras respecto a su predecesor, el Springfield mod. 1865: Por un lado incrementa la potencia de fuego utilizando el cartucho 50-70 Government y por otro, incluye la segunda versión del cerrojo de bisagra creado por el maestro armero Erskine S. Allin. Entre 1867 y 1869 se construyeron 52.000 rifles, con destino al ejército estadounidense sumido en las “guerras indias”, encontrando en ellos un rifle fiable y potente. Sin embargo, la rápida evolución de la industria armamentística, incluido el desarrollo de los rifles de repetición, hicieron que para 1869 este rifle pasara a la reserva. Algo que vino muy bien a Francia que enfrascada en la guerra Franco-Prusiana (1870-1871) y ante la imposibilidad de dotar a todo su ejército del fusil Chassepot procedió a la transformación de sus arsenales en retrocarga, así como a la adquisición de todo tipo de armas de retrocarga, entre ellos 26.000 unidades de este rifle.

Fusil Chassepot.
Cuando comenzaron los alzamientos, los gentes carlistas no dudaron en sondear varios países europeos para hacerse con armamento moderno. En Inglaterra no encontraron nada que mereciera la pena; en Bélgica había Chassepots a 44 pesetas la pieza; caros pero se formaliza un contrato; sin embargo será en la cercana Francia donde los agentes carlistas encuentren un “filón”. Finalizada la guerra Franco-Prusiana al país le sobraba abundante material bélico. Los carlistas se harán con 8.000 fusiles a 25 francos la pieza y varios millares de cartuchos a 45 pesetas el millar. Vista la calidad del material, no dudaron en rescindir el contrato que se había firmado con Bélgica y destinar el dinero a seguir adquiriendo este mismo material, con un nuevo lote de 3.000 fusiles. En total Francia nutrió al ejército carlista con 11.000 Springfield  y 2 millones de cartuchos.  El cómo cruzaron las armas las fronteras merece un capítulo aparte.
Fusil Springfield mod 1866.

Cuando los Springfield construidos en los Estados Unidos, y que habían vivido ya una guerra europea llegan a manos carlistas, comienza el problema de su denominación. Se les comenzó a llamar: “Berdan”, “Berdan nuevo”, “Berdan reformado”, “Berdan del segundo modelo”, todas las variaciones posibles del apellido “Allin”: Allen, Allin, Alien…  y en el mejor de los casos “Springfield”.  

Lo cierto es que su aspecto era notablemente similar al fusil “Berdan”, un viejo conocido de ejército español. Citando a Juan L. Calvo, a principios de 1866, la Junta Superior Facultativa de Artillería, ante la diversidad de sistemas presentados por distintos inventores o sus representantes, creó una subcomisión con exclusiva dedicación a probar y dictaminar sobre cada uno de ellos, comenzando por reunirlos en dos grupos: los que requirieran la fabricación de nuevo armamento y los que hicieran posible la transformación del antiguo. El esfuerzo se centró en los sistemas del segundo grupo, ya que permitía una renovación rápida que diera tiempo a organizar la fabricación de las armas según el sistema a seleccionar entre los del primero. Así fue como por Real Orden de 14 de diciembre de 1867, se adoptó como modelo reglamentario de aquel año el cierre Berdan Nº3, que en realidad era la quinta modificación del cierre “de charnela”, diseñado por el norteamericano e ingeniero industrial y militar Hiram Berdan. Por lo tanto el "Fusil Berdan" o Berdan Modelo 1867 no era ninguna innovación sino que es el resultado de las modificaciones efectuadas sobre el fusil rayado modelo 1859 y la carabina modelo 1857. Fue arma reglamentaria del ejército hasta la llegada del Remington, que mejoraba notablemente las prestaciones del Berdan, quedando este relegado a las tropas de voluntarios o milicias.
Fusil Berdan mod. 1867.

Así que el ejército carlista contaba, entre otras piezas, con fusiles “made in Spain” con cierre tipo “Berdan” y “made in USA” (previo paso por Francia) con cierre tipo “Allin”, similares en aspecto, pero con una notable diferenciación en cuanto al tipo de munición empleada. En la página www.municion.org se puede encontrar clara información sobre ambos cartuchos:
Se comprueba que el calibre de la bala era muy diferente: frente a los casi 15 mm que alcanzaba el Berdan, el 50-70 tenía unos 12 mm. Es decir, parecido sistema de apertura, pero calibre de munición notablemente distinto. 

Un pequeño ejemplo de la confusión que generaba esta denominación tan similar, lo encontramos en una de las anotaciones que el Padre Apalategui recogió de boca de veteranos de la última guerra carlista:
Comparativa de cartuchos. De arriba a abajo: Remington, 50-70 y
Berdan.

“Mientras hacíamos fuego más arriba, estábamos en la trinchera cuarenta y seis chicos, y nos quedamos con cuarenta y cinco cartuchos. Estaban al lado los alaveses; ellos tenían fusiles remingtones; pues sus cartuchos los metimos en nuestros fusiles berdán, y muy bien”.

Teniendo en cuenta que el calibre del Remington era de 11 milímetros, la única explicación posible al comentario “y muy bien”, es que el “Berdan” citado por el veterano fuera realmente un Springfield con un calibre un poco superior al Remington, y no el Berdan mod 1867 de 15 mm, que hubiera mandado la bala de un cartucho Remington a cualquier sitio y a una distancia reducida.

Para la intendencia carlista  fue un quebradero de cabeza el utilizar la terminología de “Berdan” y “Berdan reformado”; en especial cuando un mando solicitaba munición para sus rifles Berdan y les remitían munición para los "Berdan reformados", o lo que es lo mismo, munición para un Springfield norteamericano.  Lo dicho, el rifle de la confusión.

6 comentarios:

  1. Curiosa entrada. Ojalá se extienda a más tipos de armas empleadas en la guerra carlista.

    Un saludo.

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  2. Hola Nubarron.

    Sí, la verdad es que me costo desentrañar la diferenciación entre berdan y berdan reformado, y su relación con el Springfield. Hay una anécdota y es que cuando se intenta armar el ejército carlista que operaba en el Centro, les remiten rifles y munición desde el Norte. Sin embargo, el general al mando se queja que les han llegado numerosos rifles Springfield pero.... la gran mayoría de cartuchería ES BERDAN, cuando ellos no tiene apenas fusiles de este sistema. Error de intendencia? Alguien en la escala de mando se confundió?

    Y actualmente en los trabajos de revisión, tres cuartos de lo mismo. Hay un libro "Sorabilla, testigo del horror de las guerras carlistas" donde no han podido determinar qué fusil disparaba las munición 50-70 por la confusión que nos traemos con la dichosa terminología. Lo dicho, el rifle de la confusión.

    Poco a poco iré desgranando algo más relativo al armamento. Gracias por el interés.

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  3. Es posible encontrarnos con que este tipo de munición utilizada en la última guerra carlista, en la Guerra Civil Española??

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  4. Buenos días.

    Vaya por delante que no soy experto en munición de Guerra Civil, pero es posible que en los pimeros compases de la guerra del 36 se utilizara cualquier cosa que cumpliera con la función de disparar.

    Creo haber leido en algún sitio que los Remington sí se reutilizaron, aunque no se de ninguna referencia que hable de disparar cartuchos anacrónicos 50-70.

    Si esta munción aparece "mezclada" junto a Guerra Civil, tal vez hubiera que hacerse la pregunta de si nos encontramos en una zona de interés estratégico que hubiera sido utilizada en ambas contiendas.

    Un saludo.

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  5. Efectivamente en la GCE se usó de todo, pero ya armas tan antiguas muy poco, hay que tener en cuenta que eran armás de polvora negra.

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  6. Perdona Dani por el retraso en responderte. Soy de tu opinion. Resulta complicado imaginarse un springfield de la carlistada con cartuchos 50-70 en la GC. No sólo porque eran cartuchos de pólvora negra, sino porque al ser armamento carlista en exclusiva, su numero era limitado y la munición era escasa. Por lo tanto, me reafirmo en lo antes dicho: si esta munción aparece "mezclada" junto a Guerra Civil, tal vez hubiera que hacerse la pregunta de si nos encontramos en una zona de interés estratégico que hubiera sido utilizada en ambas contiendas.

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